Juan Salgado, M.U.P., es Presidente y Consejero Delegado del Instituto del Progreso Latino y miembro del Consejo de Administración de la Universidad Adler.
Una de las razones por las que apoyo a la Universidad Adler es porque entiende los determinantes sociales de la salud, es decir, que el entorno social, económico y físico puede influir mucho en la salud y el éxito de las personas.
En el Instituto del Progreso Latino, vemos que estos mismos factores también tienen un tremendo impacto en el éxito educativo. Mientras que un título universitario es clave para un futuro próspero, casi el 20 por ciento de los estudiantes de nuestra nación ni siquiera obtienen sus diplomas de escuela secundaria.
Normalmente, los que no llegan a graduarse en secundaria residen en comunidades con bajos ingresos y se enfrentan a importantes barreras que dificultan su progreso educativo.
Esta pauta demuestra un fracaso significativo de nuestras políticas y la necesidad de reflexionar sobre cómo debemos apoyar a las escuelas para que integren recursos que aborden la multitud de problemas que se plantean fuera de las aulas para que nuestros alumnos puedan alcanzar su pleno potencial.
Aquí, en el Instituto Justice and Leadership Academy de Chicago, trabajamos para proporcionar esos recursos. Nuestros educadores trabajan con estudiantes que anteriormente habían abandonado la escuela secundaria y ahora están retomando su educación. Los profesores trabajan diligentemente para establecer una relación sólida con los estudiantes, conocer a fondo sus vidas fuera del aula y ayudarles a resolver los problemas que puedan surgir.
Los estudiantes cuentan con psicólogos clínicos y estudiantes de doctorado en psicología, a través de la asociación del Instituto con la Universidad Adler, para abordar cuestiones como la drogadicción, las relaciones familiares, el estrés crónico y otros problemas. El personal del Instituto ayuda a los estudiantes a desenvolverse en situaciones complejas como el sistema de inmigración o la paternidad joven.
Más allá del estudiante, toda la familia tiene a su disposición una amplia gama de servicios, como programas de ESL [inglés como segunda lengua], asesoramiento financiero, cuidado de los niños después de la escuela y mucho más. Estos servicios integrados nos permiten atender al estudiante en su totalidad, mucho más allá de las necesidades académicas, y apoyar el bienestar emocional, sanitario y familiar, que desempeña un papel crucial en el itinerario educativo del estudiante.
Cada vez hay más pruebas que demuestran que los servicios integrados que apoyan al estudiante en su totalidad son un componente clave para abordar los logros educativos y la movilidad social.
Hace poco, el Instituto Brookings publicó sus conclusiones sobre un programa similar en Boston. La investigación se centró en la relación coste/beneficio de tales programas, demostrando un mayor rendimiento social de la inversión en sistemas de apoyo intensivo en las escuelas.
Los investigadores concluyeron "A medida que las comunidades de todo el país se enfrentan a brechas de rendimiento duraderas y a poblaciones crecientes de estudiantes con bajos ingresos, conectar a los niños con recursos integrales que satisfagan sus necesidades será aún más urgente. Los costes morales y sociales del statu quo son evidentes desde hace tiempo."
Sabemos que hay factores sociales, políticos, económicos y medioambientales que frenan a muchos de nuestros niños. Debemos abordar estos problemas sin rodeos y dedicar los recursos necesarios para dar a los estudiantes las herramientas que les permitan avanzar más allá de la escuela secundaria y hacia un futuro brillante.